Anonima
Alicia una joven de 15 años soñaba con ser adulta. Alejada de su entorno juvenil al cual detestaba, creía que crecer seria su salvación para pasar el infierno de la adolescencia de la cual no se sentía participe.


Alicia gustaba de llegar a su casa, encerrarse en su cuarto y dialogar con los autores de los libros que tanto la apasionaban. Podía pasar horas o un día entero con tal de terminar su libro recién sacado de la biblioteca, bajado de la Internet o comprado minuciosamente tras dar vueltas en una librería perdida de la ciudad. Alicia se suspendía en el tiempo, un tiempo ficticio, de imaginación, distinto a la realidad con la que convivía.


Alicia gustaba de los días de semana, donde su rutina de ir al colegio era tan simple y decadente para ella que destinaba sus horas de las materias a dibujar o intentar escribir como esos autores que tanto la inspiraban. No le importaba ser un ente para sus amigos, ella era contenta así…o tal vez era la única felicidad a la que se animaba a probar.


Alicia incomprendida por sus amigos, una excelente estudiante, pero también una nada en su familia. Alicia odiaba los fines de semana, pasar tiempo con su familia a la cual ya no consideraba familia, o más bien, sentía que su familia ya no la sentía parte de ella. Ignorada por sus afectos, odiada por si misma, buscaba refugio en los personajes de sus libros, un día simulaba ser una joven periodista exitosa, otro día se imagina descubriendo un jardín secreto o sentirse una reina francesa a pesar de que luego la decapitaran.


Nada le importaba mas que su realidad, la realidad que ella creaba para si misma, no importaba que nadie la comprendiera mientras ella pudiera concretar sus sueños aunque sea en su imaginación.


Colores, texturas, seres mágicos o reales ya muertos hechos historia en una hoja de papel, una brisa que la hacia volar por lugares y tiempos distintos. Alicia se extasiaba, así como tal vez sus amigos sentían lo mismo al juntarse en las casas y drogarse un fin de semana entero. Alicia huía de ese mundo, no lo comprendía.


Un día a la salida del colegio decidió ir al parque al cual frecuentaba de vez en cuando para leer y no pensar cuan distinta a todos era. Paso horas leyendo la noche se adentro sobre ella sin darse cuenta. Alicia en la oscuridad apenas alumbrada por pequeños focos de luz intentaba buscar la manera mas rápida y corta de llegar a su casa, a pesar de que nadie notaría su ausencia. Una sombra detrás de ella se acercaba imitando sus pasos, Alicia de menor estatura y sombra más pequeña noto como la sombra de atrás invadía la suya. Agarro sus libros fuertemente y su paso se aligero. Al cabo de unos minutos los libros cayeron al suelo, con sangre sobre ellos, Alicia yacía semi consciente en el suelo, allí a punto de abandonar esa realidad que repudiaba y a punto de adentrarse a su mundo ficticio tan anhelado sintió por primera vez el olor al pasto mezclado con sangre, nunca lo había notado siempre el olor a pegamento de los libros y hojas viejas habían sido su predilección.


Alicia ya no tendría de que quejarse, y contradictoriamente noto cuanto extrañaría aquello que nunca vivió. Una adolescencia y una familia que ella excluyo, ella única culpable de sus actos. Decidió en sus últimos respiros comenzar a imaginarse por primera vez el mundo real, sus oídos escuchaban lejanas las hojas de los libros alterados por el movimiento del viento, sus manos rozaban suavemente el pasto húmedo de roció, la sangre recorría su nariz y su boca y se mezclaban con una lágrima que sus ojos secos habían dejado caer.

2 Responses
  1. Tam Says:

    Creo que lo "sano" es intentar equilibrar la fantasía con la realidad....aunque en lo personal, prefiero un poco más de lo irreal que lo real...algo así como tocar el cielo con las manos pero sin despegar los pies del suelo...cosa dificil de conseguir no? la adicción a lo irreal borra mundos enteros...y si nos ponemos a dar ejemplos de cosas irreales que piensan ser reales? o realidad basada en la irrealidad.....tampoco es que los compañeros de Alicia tuvieran la posta al drogarse...ambos ejemplos, mundos inventados por necesidad...y el sufrimiento que todos llevamos dentro, haciendose carne de diferentes maneras....

    Aunque creo que algunas etapas estan para vivirlas y mas que nada, sufrirlas, como corresponde....porque no aprendemos de lo bueno, si no es por lo malo. Y no valoramos el amor, si no vivimos el odio...

    el mundo es así, nunca conforme. pero necesitamos siempre de los opuestos para entender o...no...bueno.

    Alicia tuvo que imaginar el mundo real justo antes de dejarlo...pero el mundo real la consumió. Lamentablemente, tan complejos son los sentimientos, que siempre digo que se puede simplificarlos, pero se ramifican casi infinitamente.

    Si supiera la respuesta, la escribiría con gusto. Pero animándome a arriesgar, ahí, entre la decisión de vivir lo real, el viento, la sangre y las lágrimas, es que yace la realidad de cada quién...perfecta en su imperfección,, sensible en todo su esplendor, y capaz de sumergernos en diferentes superficies...

    "Abrí mis brazos en poesía
    Sintiendo el miedo y dándole la bienvenida.
    Cayó la tinta desgastada,
    el punto final de mis palabras.

    Una vocal me dijo que no
    y se convirtió en consonante.
    mi piel sintió cosquillas,
    al saber que se manchaba.

    Y lleno mi corazón de sentimientos,
    solitarios, ahí yacen.
    eternos, sensibles, capaces de hacer llorar..."


  2. virgiricci Says:

    La existencia es compleja. Pensemoslo dos segundos: si somos conformistas posiblemente el mundo real nos de todo lo que necesitamos, y si somos positivos, nos alcanza. El tema es cuando no, cuando la realidad es chota o no llega a ser "suficiente", cuando queremos más y tenemos "lo que hay", entonces, es fácil llenarnos de ficciones, es decir, no existirían los libros, el cine o la tv si la gente no necesitara proyectar sus deseos y verlos cumplidos en otro lado... es la famosa sublimación...

    los escapes son necesarios, es evidente, la realidad puede comernos vivos, pero por otro lado, tenemos que poder manejarla, si fuera tan fácil como cerrar los ojos y vernos en una situación diferente... creo que lo ideal es poder escapara un rato, oxigenarnos y después volver a la realidad y no dejar que nos haga estofado, pero es complejo...

    bienvenida al mundo bloggistico amiga!!!!


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